Descripción y contexto
Guitarra de tamaño reducido afinada una cuarta más alta que la guitarra estándar, protagonista del pasillo y la danza tolimense. Su sonoridad aguda y brillante complementa el registro grave del tiple en los conjuntos andinos del Tolima.
El requinto tolimense es la guitarra diminuta de los llanos, sabanas y montañas del Tolima. Afinada una cuarta más alta que la guitarra convencional, posee un registro agudo y penetrante que se mezcla perfectamente con las voces en la música tradicional. Es instrumento predilecto de los solistas y troveros tolimenses para acompañar coplas, bambucos y pasillos.
Proceso de construcción
El requinto tolimense sigue las técnicas constructivas de la guitarra clásica a escala reducida. La tapa se elabora en cedro andino o pino de Pátzcuaro. El fondo y los aros, en cedro o nogal negro. Dado que trabaja a mayor tensión relativa (por la afinación alta), la tapa requiere un barrado de refuerzo más robusto que la guitarra convencional. El mástil lleva cejilla de hueso o plástico ABS en los instrumentos modernos.
Afinación e interpretación
6 cuerdas · Clasificado como Guitarra soprano
El requinto se toca principalmente como instrumento solista o de acompañamiento melódico, raramente en función de base armónica. En el estilo tolimense se emplea el rasgado con uñas naturales y el punteo con plumilla de uña acrílica. La afinación ADAGCEa facilita los arpegios brillantes en el registro de soprano.
Características físicas
Longitud total: 80–86 cm. Longitud de escala: 56–58 cm (vs. 65 cm de la guitarra). Ancho máximo: 32–34 cm. Profundidad de caja: 9–10 cm.
Notas de campo
En las poblaciones del sur del Tolima (Natagaima, Coyaima, Purificación) el requinto convive con la guitarra de golpe costeña, produciendo un cruce de estilos que algunos luthieres locales aprovechan para innovar en las proporciones del instrumento. El maestro Fermín Gutiérrez de Ibagué conserva moldes de requinto de más de 60 años de antigüedad.